"No se que sentido tiene este viaje que fui forzado a realizar, entre una noche y otra, en compañía del universo entero. Sé que puedo leer para distraerme. Considero a la lectura como el modo más sencillo de entretener este viaje y cualquier otro; y, de vez en cuando, levanto los ojos del libro donde estoy sintiendo verdaderamente, y veo, con ojo de extranjero, el paisaje de huye -campos, ciudades, hombres y mujeres, afectos y saudades-, y todo eso no significa para mí más que un episodio de mi descanso, una distracción inútil con la que desvío los ojos fatigados de las paginas demasiado leídas."