"Si hay algo que esta vida tenga para nosotros, y que, salvo la propia vida, tengamos que agradecer a los Dioses, es el don de desconocernos: de desconocernos a nosotros mismos y de desconocernos los unos a los otros. El amos humana es un abismo oscuro y viscoso, un pozo que nadie usa en la superficie del mundo.
Nadie se amaría a si mismo si de verdad se conociera, y así, no existiendo la vanidad, que es la sangre de la vida espiritual, moriríamos en nuestra alma de anemia.
Nadie conoce a otro, y es una suerte que así sea, pues, de conocerlo, conocería en el, ademas de madre, mujer o hijo, a su íntimo enemigo metafísico."

Libro del Desasosiego,

Fernando Pessoa.