"Reconozco hoy que fracasé; solo me asombro, a veces, por no haber previsto que fracasaría. ¿Qué había en mí que pronosticase un triunfo? Yo no tenía la fuerza ciega de los vencedores o la visión de ciertos locos… Era lúcido y triste como un día de frío…"

Fernando Pessoa.