"Por otra parte, ¿para qué impedir que la gente muriese si la muerte es el fin normal y legítimo de todos y cada uno? ¿Qué es lo que cambia si un triste comerciante o un funcionario vive cinco o diez años más? Considerando que el objeto de la medicina consistía en aliviar los sufrimientos, surgía la pregunta: ¿Y para qué aliviarlos? En primer lugar, se decía que los sufrimientos llevaban al hombre a la perfección; y en segundo, si la humanidad aprendiese a mitigar sus males con píldoras y gotas abandonaría totalmente la religión y la filosofía, en las que hasta entonces encontraba, no sólo un escudo contra las calamidades, sino incluso la felicidad. Pushkin padeció horribles tormentos antes de morir; el pobre Heine se paso unos cuantos años en la cama paralitico. ¿por qué, entonces, no pueden enfermar un Andrei Efímych o una Matriona Savishna, cuyas vidas no tienen sentido alguno y estarían vacías por completo como la existencia de una ameba, si no fuera por los sufrimientos?"

El pabellón n° 6,

Antón Chéjov.

"Si algún hombre se volcó loco por exceso de felicidad, ese fui yo en aquel momento. Amaba. Era mi primer amor y lo sentía así. Era un amor supremo, indescriptible. Era “amor a primera vista”, y también a primera vista había sido apreciado y correspondido."

Los Anteojos,

Edgar Allan Poe.

"Son innumerables como las arenas del mar las pasiones humanas y no tienen semejanza entre si. Todas ellas son bajas y magnificas; al principio obedecen al hombre y luego se convierten en terribles dominadores."

Almas Muertas,

Nikolái Gógol.

"Todo cambia con rapidez en el hombre; apenas ha tenido uno tiempo de volver la cabeza y ya ha crecido en su interior un terrible gusano que se apodera de todo sus jugos vitales."

Almas Muertas,

Nikolái Gógol.

"El hombre olvida con tanta facilidad que es un ser maldito porque lo es desde siempre."

Emil Cioran / Ese Maldito Yo

"Siendo el hombre un animal enfermizo, cualquiera de sus palabras o de sus gestos equivalen a un síntoma."

Emil Cioran / Ese maldito yo.

466.

El hombre no debe poder ver su propia cara. Eso es lo más terrible de todo. La Naturaleza le dio don de no poderla ver, como tambien el de no poder mirar sus propios ojos.

Sólo en el agua de los rios y de los lagos podía él contemplar su rostro. Pero hasta la postura que había de adoptar era simbólica. Tenia que curvarse, inclinarse para cometer la ignominia de verse.

El inventor del espejo enveneno el alma de los hombre. 

Fernando Pessoa,

Libro del Desasosiego.

"La manía del absurdo y de la paradoja es la alegría animal de los tristes. Como el hombre normal dice disparates por vitalidad, y por sangre da palmadas en las espaldas de los otros, así los incapaces de entusiasmo y de alegría dan volteretas en la inteligencia y, a su manera, hacen los gestos propios de la vida."

Fernando Pessoa.

"Si un hombre escribe bien sólo cuando está borracho, le diré: emborrachase. Y si me dice que con eso su hígado padece, le respondo: ¿y qué es su hígado? Es una cosa muerta que vive mientras usted vive, mientras que los poemas que escriba vivirán sin ningún mientras."

Libro del Desasosiego,

Fernando Pessoa.