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El mismo acto de escribir perdió ya su dulzura para mi. Se banalizó tanto, no solo el acto de dar expresión a las emociones sino también el de pulir las frases, que escribo como quien come o bebe, con más o menos atención, pero medio ajeno y desinteresado, medio atento, y sin entusiasmo ni fulgor.

Fernando Pessoa,

Libro del Desasosiego.

"¡La fatiga de ser amado, de ser amado de verdad! ¡La fatiga de ser el objeto del peso de las emociones ajenas!"

Fernando Pessoa.

"No sé lo que quiero ni lo que dejo de querer. Dejé de saber querer, de saber cómo se quiere, de saber las emociones o los pensamientos con lo que de ordinario se sabe que estamos queriendo o queriendo querer. No sé quién soy ni lo que soy. Como alguien enterrado bajo un muro desmoronado, yazgo bajo el vacío derrumbado del universo entero. Y así voy siguiendo el rastro de mí mismo, hasta que caiga la noche y un poco de caricia de ser diferente ondule, como una brisa, en el comienzo de mi impaciencia de mí mismo."

Libro del Desasosiego,

Fernando Pessoa.